martes, 18 de noviembre de 2008
Señales horarias
Todavía no estas cerca, no se oye ningún motor, ningún murmullo, y tampoco se ven luces en movimiento que delaten ninguna presencia alrededor...ningún signo de tí...las señales horarias me marcan las horas...
Las noticias del día me hicieron intuír que hoy me querrías con más calidad que cantidad...por eso te espero impaciente en esa cornisa en la que sólo se sostienen los enamorados...
lunes, 17 de noviembre de 2008
A ver si te rima
(Texto rescatado)
"...y si no sé como se toca, aprendo en dos días, te escribo una canción y te llevo de la mano a mi mentira para que ambos nos sintamos un poco mejor antes de saber como somos..."
No me gustan los poetas ocasionales...los que se inventan las frases con las que llevarse a la cama a quien con facilidad se desnuda.
A menudo despiertan con la sensación de no haber conseguido nada, y junto a ellos la cara opuesta (todavía más) con la cabeza apoyada en la misma almohada de una cama de un hostal barato del barrio de las letras por donde habrán pasado las peores intenciones y los más nefastos revolcones...
Acumulando en su haber las correspondientes y numerosas relaciones esporádicas son conscientes de no tener en mente más vacío que cualquiera.
Se escudan detrás de su instrumento para una conquista absurda sabiendo que, de no ser por ello, pasarían mucho más desapercibidos que cualquier borracho de los que se adueñan de la pista de baile de cualquier garito en los que esta pista no existe pero ellos inventan (de estos que llevan un lado de la camisa por fuera y otro metido por dentro del pantalón). En muchos casos, el aspecto de estos "poetillas" no se aleja demasiado del que hablaba, y esa forma compulsiva de probar sustancias tampoco. Rebotan y rebotan hasta que alguien les hace caso y ahí es donde despliegan sus maneras de igual forma que la última vez que funcionó.
También me gustan mucho los que escriben por las noches, los que hablan de la carretera y tus pasos, de los escritores y artistas que tanto gusta a la minoría y que se alimentan de la cloaca cultural desconocida, del amor que te profesan, del que no te corresponde pero yo interpreto porque el viernes me viene mejor pensarlo así que analizarlo, los que hablan de lo intensas que son sus vidas, los que hacen ver al mundo que tu manera de ver las cosas es incorrecta y siempre serás un imbécil en busca de tu propia búsqueda...
viernes, 14 de noviembre de 2008
Reflexión de vuelta de segundero
exijo más inspiración cuando ecualizan,
eclipses de trova que mediofinalizan,
y habrá más tardes en común sí tú me extrañas.
Porque es más fácil el mojarse a vida hecha
y protestar desde un sillón de falso cuero,
sólo de imaginarlos tan queridos desespero
sin entender porque querrán lo que desechan...
jueves, 13 de noviembre de 2008
Me gusta
Me gusta saber que nuestra casa es nuestro refugio.
Me gusta como suena el megáfono del que vende melones por las calles con su furgoneta (a cala y a prueba!).
Me gusta oler una goma de borrar Milan Nata porque me hace regresar a mi pasado.
Me gusta beber un refresco cuando todo el mundo bebe unas cervezas.
Me gusta el olor del pan recién hecho en la panadería del barrio.
Me gusta ser consciente de saber lo que no me gusta y no consentirlo.
Me gusta quitarme los calcetines que aprietan tras un día entero con ellos.
Me gusta la comida (tu comida) y comer.
Me gusta el ruido que hace el vecino cuando se marcha a trabajar y yo aún sigo en la cama.
Me gusta el olor a gasolina o a lo que quiera que sea a lo que huele en las gasolineras.
Me gusta salir entre diario y no los fines de semana.
Me gusta cerrar la puerta de casa por las mañanas y dejarte durmiendo en la cama.
Me gusta cantar en bajito.
Me gusta tener la casa recogida.
Me gusta soñar que vuelo cuando me lo propongo dando un pequeño salto.
Me gusta beber agua fría cuando llego cansado (que rico beber hasta ese punto en que pincha en la frente...).
Me gusta el discurso del tapicero que ofrece su trabajo desde los altavoces de su automóvil (me río mucho cuando esa voz dice:"descalzadoras!").
Me gusta cuando tú te vas por las mañanas y soy yo el que no tiene que salir de la cama.
Me gusta descubrir música que me emociona.
Me gusta mojar el pan en la salsa de ciertos platos hasta dejarlo limpio.
Me gusta quedarme dormido en el sofá sin darme cuenta.
Me gusta el olor a coche nuevo.
Me gusta ver que el metro viene lleno de gente y dejarlo pasar mientras todos buscan huecos imposibles.
Me gusta que te quedes dormida en el sofá y observarte en silencio.
Me gusta ver llover desde dentro de casa y pegado a la ventana.Me gusta haber dejado de fumar.
Me gusta tener llena la nevera.
Me gusta escuchar la radio.
Me gusta ver películas de todo tipo.
Me gusta no beber alcohol.
Me gusta hacer reuniones en casa con amigos.
Me gusta mucho ir al teatro.
Me gustan las recomendaciones.
Me gusta saber retirarme antes de empezar a pensar que pierdo el tiempo.
Me gusta ir en buena compañía al cine entre diario porque no hay casi nadie y comer palomitas (sin hacer ruido) mientras veo la película.
Me gusta saber que hay programas y series que no podemos perdernos.
Me gusta terminar un libro sí me gusta y dejarlo a medias si no me gusta.
Me gusta jugar a la Play con amigos (no hay rival al pro..).
Me gusta hacer borrón y cuenta nueva sí es preciso.
Me gusta terminar al unísono.
Me gusta desayunar por las mañanas mientras leo la prensa digital.
Me gusta no pasar ni una.
Me gusta dejar mis bandejas de entrada con todos los correos electrónicos contestados y al día.
Me gusta pasear por el centro de Madrid cuando no hay gente.
Me gustan los gadgets.
Me gusta la gente que va de frente.
Me gusta leer los blogs de mis amigos.
Me gustan las reuniones familiares (pero no las semifamiliares...).
Me gusta saber de donde vengo.
Me gusta no decir todas las cosas que me gustan.
Y cuando digo que algo no me gusta es porque sé de lo que hablo...y eso es lo que más me gusta.
miércoles, 12 de noviembre de 2008
¿Quién no da la vez?

Diferencias entre educación, respeto, y seriedad.
Juguemos con estos tres factores asignando respectivamente unos personajes: el que respeta educadamente la fila, el que se cuela faltando el respeto a todos los que la componen y el que llama la atención a este último para que espere su turno en la misma dándole sonido a las frases que toda la fila pensaba pero nadie emitía. (el personaje que con educación y seriedad le advierte al segundo que ha de respetar su turno, posee los tres factores inevitablemente.)
De este modo se entiende que la seriedad que uno aparenta es real pero no más que la que cualquier persona normal puede exponer cuando es debido.
El adjetivo no es "sentencioso"(en cualquier caso sería "sentenciero") ya que dista mucho de lo que en realidad se quiere decir.Yo, lo llamaría "rotundo" para hacer hincapié en lo contundente y justa que resulta esta actitud atribuyendo este adjetivo.
En cada rincón

(Texto rescatado)
En las llaves que busco por todos mis bolsillos cada vez que llego a casa aún se conserva la electricidad de los primeros días, de cuando aún no éramos conscientes de lo que estaba sucediendo.
Quizá no ha pasado el suficiente tiempo como para analizar debidamente lo que hemos ido construyendo pero tengo la absoluta sensación de convivir fácilmente y sin demora ni reparo.
Dibujamos a veces los abrazos en el jardín del salón y se nos mueren las plantas porque se lleva la atención el agua que trazó una línea recta del techo a la encimera en la cocina.
Son de papel las paredes pero apenas me paro a pensar en ello por saber quién somos casi en su totalidad.
La nostalgia no está diseñada para los lugares pequeños y es por eso por lo que hoy por hoy hay más espacio en casa.
Le daré forma al sillón para cuando vuelvas aunque mi espalda se resienta cada vez, y, no te miento cuando te digo que si no abro las persianas demasiado es porque tú traes toda la luz cuando atraviesas la puerta...
"...cuando cierro la bolsa de la basura y la bajo a la calle tengo la impresión de cerrar un ciclo diario que me mantiene vivo y en orden...por eso sonrío...porque me alegro de que sea contigo con quién lleno esas bolsas..."
De una a seis...
Otra...otra...
Se me pidió una canción más...pero hice seis...
Perdonad por no diferenciar el singular del plural.
La edad me hace olvidar y me obliga a alargar los buenos momentos aprovechandome de las personas bondadosas...como vosotr@s. :p
Mil gracias!
Abrazos
lunes, 10 de noviembre de 2008
Atención, por favor, atención....por causas ajenas....

miércoles, 29 de octubre de 2008
A vuelapluma...

(Texto rescatado)
A veces, cuando el cielo parece estar abierto, me elevo por encima de las nubes para mirar a vuelapluma todo lo que ocurre a mi alrededor y poder analizarlo de una manera mas sencilla y concreta.
Nadie me dijo que hacer balance tan de seguido fuera algo negativo. Al contrario. Es asi como aseguro que mis pies permanezcan en el suelo sin apenas despegarse. La coherencia y la humildad deberian ir de la mano en este caso.
Nunca mereció la pena ser quien no fuí, por eso solo me conoce bien quien sabe mirar.
Me revuelve las entrañas tener cerca esa actitud, y por eso me distancio de la no realidad.
Hay quienes vuelan demasiado alto y se despistan al poco sin darse cuenta de que no hay motivos para poder hacerlo, y por eso luego caen al suelo sin remedio para sus heridas y con cicatrices que nos dejan ver quien son....y a veces no quiero mezclarme ni que se me relacione con quien sangra tanta vanidad y mira el resto de los hombros con superioridad...
"...a veces todos miran...a veces hasta aplauden...pero es el mismo suelo el que pisamos...a veces me gusta dar la mano y saludar para que el frio sea menor...sin pretension alguna..."
viernes, 24 de octubre de 2008
La estanquera ya no es de Vallekas...

Resulta que ayer en la comida, mientras hablaba con un amigo (y mientras hablábamos de las miles de cosas de las que se hablan cuando dos amigos no se ven con frecuencia), él me sacaba, sin querer, de un pensamiento de esos que parece venir con uno directamente de fábrica.
Durante toda mi vida he pensado que la película "La estanquera de Vallekas" estaba rodada en Vallecas, en el antiguo bulevar..
Yo siempre he pensado: "Si la película lleva ese nombre tan rotundo es porque no cabe la menor duda...". De hecho recuerdo algunos planos en los que incluso identificaba algunas calles del barrio, pero ya veo que se trataba de algo que solamente cabía en mi imaginación...(aunque es probable que alguna escena se grabara en estas calles para que algún "pringao" como yo se tragara todo esto...).
Supongo que fue algo relacionado directamente con la corta edad de la que yo presumía por aquel entonces y por la mala fama que siempre le ha dado la prensa al barrio.
En otro orden de cosas.
A mí, que la película se grabara o desarrollara en un sitio u otro es algo que realmente me da igual...al menos mi destacable inocencia nunca me hizo pensar que Emma Penella (descanse en paz) había dejado de ser actriz para vender cigarrillos...
Aún siendo consciente de que lo que mi amigo me contaba tenia toda la pinta de ser verdad, yo no dejé de tener cierta esperanza y deposité la confianza suficiente en mi infantil idea como para llegar a casa, encender el ordenador, y buscar esta información.
Ha sido una gran desilusión para mí ver como se desvanecía esta idea mientras leía un articulo que hablaba de ello especificando que el rodaje de esta película se realizó en la plaza de San Ildefonso, situada en el barrio de Malasaña...tal como mi amigo me decía.
Para mí, la estanquera ya nunca será de Vallekas....
lunes, 20 de octubre de 2008
Cinco minutitos más...
Me ataca cuando menos lo espero, de repente, y se me clava en el cerebro un sonido casi imperceptible antes de su sonido más elevado.
Entre el calor y el sudor me despierto pensando que el día empieza antes de que yo sea consciente de que ayer terminó.
Soy de los que se ponen la alarma para ir parándola de cinco minutos en cinco minutos...lo peor de todo es que a menudo esas paradas tan intermitentes se convierten en media hora, y es por eso por lo que muchas veces mi gesto inicial es de cabreo contenido.
A veces pienso que me gusta sufrir antes de enfrentarme a un nuevo día.
Cada mañana esa idea se me borra antes de salir por la puerta de casa, sobretodo si antes de marchar tengo la oportunidad de darte un beso y un abrazo para que la energía que provoca esto me dé las fuerzas suficientes como para enfrentarme a esta ciudad tan llena de gente que sentimos sobrar...(dos rayos de sol y la gente en el metro ya desprende desde bien temprano el olor que escondían debajo de sus abrigos...).
La vida es fácil contigo y siempre que giro la llave para cerrar la puerta no puedo evitar querer regresar y que el tiempo corra para dar el mismo giro pero a la inversa.
"...la casa todavía huele a la cena y yo sigo cerrando la bolsa de basura para llevarme conmigo todo lo que se puede desechar..."
jueves, 9 de octubre de 2008
Para quien no desea volver a casa...
Me gusta hacer cosas que no son habituales pero no creo ser distinto al resto. Intento dialogar con los que me rodean para objetivizar y dar realismo lo que ocurre pero soy el primero que da los pasos en falso...de eso aprendo y por eso tengo la teoría impecable...para desarrollar una práctica ejemplar dejando claro lo que no hay que hacer...
Yo también me canso aunque sonría, y , ante la firme idea de no querer hacerlo, sé que es más rentable exteriorizar una queja para que a uno le presten atención o alguien se pueda apiadar de algún asunto no merecido que nos ocupe.
Tengo claro que cada uno maneja su propia sangre y que estamos más tranquilos pensando en que ya tenemos bastante con nuestros problemas como para que alguien venga a molestarnos con los suyos.
Nos incomoda hacer cualquier tipo de concesión con alguien que se aleje demasiado de tres o cuatro familiares a la redonda.
Soy el primero que no sacrifica ni un gramo de coherencia por alguien que al día siguiente no va a recordarnos.
Nos mueve siempre el interés sea del tipo que sea.
Nos gusta funcionar individualmente, pero es que no solo es eso...además siempre vivimos con la sensación de que esa desafortunada autosuficiencia nos hace fuertes y seguros por no necesitar a nadie más que a nosotros mismos (y todo esto apenas funciona si aún tenemos la suerte de poseer un sentido común equilibrado).
Cada día te miro y sé que eres tú quien me hace ser mejor persona de lo que soy...aunque a veces no lo consigas o creas no haberlo hecho...y por eso aún puedo escribir estas palabras,...por haber permitido y respetado la personalidad que sin querer otros dejan en un felpudo en el que pisotean la rabia antes de entrar en sus casas simulando bienestar...
lunes, 6 de octubre de 2008
A un metro
Tengo una amiga que cuando subía al metro de Madrid daba las buenas tardes a la gente que ya estaba dentro (a un volumen de tan sólo dos personas a la redonda, no vayáis a pensar que lo gritaba, aunque eso sería más gracioso...igual se lo propongo...).
El problema (si es que lo hay) reside en que ese tipo de cosas no resultan formar parte de una práctica diaria, y es por eso por lo que siempre que ocurre algo parecido tendemos a pensar que se trata de alguien que no está bien de la cabeza. Sin embargo, creo que todos reaccionaríamos de una forma distinta en un caso especial (se nota cierta complicidad cuando el metro lleva mucho retraso, cuando el conductor desaloja los vagones advirtiendo que "este tren finaliza en..", o cuando se para demasiado entre estación y estación y alguien dice algo así como: "Hay que ver eh...todos los días lo mismo...").
Por ejemplo, sí después de mucho tiempo viendo a las mismas personas en el andén o en la parada del autobús antes de ir a clase o al trabajo (y no saludarlas en ningún momento), nos encontráramos con alguna de estas personas en el extranjero (por ejemplo), creo que no dudaríamos en ningún momento y saludaríamos tranquilamente para comenzar una conversación, porque, de repente, esa situación nos hace sentir más unidos y con más cosas en común(a mi me ha pasado...).
El caso es que estamos viviendo momentos extraños en los que no conocemos ni a nuestros vecinos...ni siquiera a los de nuestra misma planta, y con eso se pierden un montón de cosas.
Recuerdo cuando en Entrevías, mi barrio de toda la vida, toda la gente se conocía, se paraban y se saludaban (nadie tenía tantísima prisa como ahora), se ponían "a la fresca" todas las noches de verano sacando sus sillas a la calle y hacían corrillos hablando de las novedades del bloque y de todo lo que podían, los niños jugaban mientras tanto en la calle hasta que sus madres y abuelas "se recogían"(algunos padres y abuelos también llevaban a cabo esta práctica, por lo que no era una cosa exclusiva de mujeres...).
Recuerdo con cariño el sonido que emitía el camión (enorme trailer que casi no cabía en la plaza) que conducía el padre de nuestro amigo David. Hacía sonar la bocina cualquier tarde de verano mucho antes de poder divisarlo para que nos fuéramos preparando. Este camión era de una conocida marca de helados, y al llegar, siempre nos regalaba algunos de ellos al grupo de amigos. Estos helados eran los mejores del verano porque no nos costaban ni una peseta y sobretodo porque este hombre nos los daba sonriendo...OPS! Disculpad..me he ido del tema...
(Perdón por la nostalgia...)
La conclusión es que ahora prácticamente todos los barrios y ciudades son "zonas residenciales" y parece que no quisiéramos ser conscientes de que todos madrugamos para afrontar nuestras obligaciones, de que de que todos pensamos en la gente que queremos cuando estamos lejos, a todos nos conmueven las mismas cosas, lloramos por las mismas cosas, que reímos de las mismas cosas...al fin y al cabo, por mucho que nos empeñemos en lo contrario, no queremos que nadie se dé cuenta de lo iguales que somos...
Creo que todo esto es debido a la desconfianza generada por los sucesos que acontecen en el mundo y que vemos todos los días en las páginas de nuestros diarios o en las televisiones.
miércoles, 1 de octubre de 2008
Los muebles que llenan tu habitación...
Estos días atrás he tenido la posibilidad de recordar un montón de cosas de mi pasado.
Haciendo limpieza reviso mi vida y me encuentro de nuevo conmigo...a pesar del tiempo pasado y las experiencias vividas.
Me gusta toparme de bruces con mi ayer y valorar donde estoy hoy.
Aún tengo mucho trabajo por delante (sí os parece ya os iré contando), pero entre todas esas cosas he encontrado la grabación de una canción que seguro que mucha gente conoce y que yo tenía en una vieja cinta de cassette.
Os diré que el simple hecho de poder pasar al ordenador el contenido de una cinta es para mí una hazaña extraordinaria, aunque sea algo que roce la simplicidad...
martes, 30 de septiembre de 2008
Querer es poder (o no...)
Soy de los que piensan que merece la pena condenar un poco de tiempo y voluntad por tratar de mejorar las cosas (aunque no siempre lo haga).
Es como comer un buen pedazo de tarta.
Todos sabemos que, a determinada edad, hay que tener cuidado con abusar comiendo determinadas cosas, pero cualquiera se resiste...a nadie le amarga un dulce.
Es como dejar de fumar definitivamente.
Todos sabemos que no volver a coger un cigarro únicamente nos traerá beneficios...pero no es fácil sacrificar el cigarrito tras la comida o “el de después de”...
Es como cuando el amor de nuestra vida se va.
Todos sabemos que al final, con el paso del tiempo, nos recuperaremos y miraremos desde la distancia esa relación a la que nos habíamos acostumbrado pero que en realidad no nos aportaba nada. Lo que pasa es que, cuando estamos dentro de esa espiral, nuestro único pensamiento es que todo va a cambiar y seremos tan felices como deseamos sí aguantamos un poco más, y un poco más, y otro poco, y otro...
Pero nadie dijo que fuera fácil.
Lo realmente fácil es decirlo o escribirlo pero sólo quién realmente quiere es capaz de enfrentarse a lo que realmente le perjudica y es capaz de haber conocido el lado oscuro pudiendo contarlo habiendo regresado.
Abrazos
viernes, 19 de septiembre de 2008
Entre tanto...
Tengo sueño. Estoy cansado. Hay tantos cambios como cajas por deshacer, pero he recordado un montón de cosas del pasado con el traslado que me ocupa.
Se acumulan tantas cajas como recuerdos.
Hago un paréntesis para hablar un poco aquí, lo cual también me hace sentir bastante bien. Hace ya algún tiempo, tras un concierto, alguien me hizo un regalo de una forma anónima que hoy he podido volver a ojear debido a una mudanza en la que hemos sido completos protagonistas.
Se trata de un libro precioso que ilustra con todo tipo de detalles la vida de un Rafael Alberti ampliamente desglosado. Este ejemplar te invita a vivir la sensación de tener una pieza única entre las manos aunque no lo sea.
La verdad es que, más que el libro y el valor que ha de tener, lo realmente importante siempre es el detalle, y, aunque a uno no lo guste especialmente la poesía (más bien ha de ser que no la entiendo y me aburre tanto o más que ARCO...) se agradece.
(He de confesar que a veces me siento culpable por no gustarme los grandes poetas o los grandes cantautores, pero se me pasa enseguida...)
El libro está lleno de fotos (una de Rafael Alberti junto a Fernando Villalón y Manuel Altolaguirre junto a la plaza de Cibeles en 1920, entre otras) pegadas en sus páginas que te acercan un poco más a la vida de Alberti y al sentido de las poesías en él plasmadas.
En la última página del libro destaca el siguiente texto:
"Esta edición facsimilar de la primera edición de "Marinero en tierra", de Rafael Alberti, según el ejemplar en posesión de Aitana Alberti, que perteneció a Mª Teresa León, a quien el poeta se lo regaló, terminó de imprimirse en el Otoño del 2002, coincidiendo con el centenario del nacimiento del autor."
Este es uno de esos ejemplares que gusta tener en la librería de casa.
Me gustaría ponerle cara a esa dedicatoria de las paginas iniciales y poder dar las gracias debidamente a la persona que inspiró este post de una forma tan poética como sincera...
“Si mi voz muriera en tierra, llevadla al nivel del mar y dejadla en la ribera.”
Abrazos.
jueves, 4 de septiembre de 2008
Bonitos detalles...
Es muy satisfactorio ver este tipo de cosas, de verdad.
Muchas gracias.
"...si me regalas una vuelta de reloj me paralizo..."
Mañana concierto.
Abrazos
martes, 2 de septiembre de 2008
Síndrome-Post
Aún tengo el pelo mojado y la marca de las chanclas. El ritmo cardíaco se ha ralentizado y parece que hubiera que forzarlo para pensar con la fluidez de antes.
Los escaparates llevan manga larga y yo sigo con el mismo calor que tuve metido en agua salina...pero ya se acabó y soy consciente del síndrome con que vuelvo a la oficina...
Entiendo que, poco a poco, nos acostumbraremos de nuevo a ese sonido insoportable de un despertador que ya no recordábamos...y mientras nosotros nos preocupamos de cosas sin importancia sentados en un sillón, hay huracanes, accidentes aéreos, guerras, hambre..personas que nunca se despertarán en una cama tras el sonido digital que te obliga a despertar, gente que no tiene la posibilidad de beber agua potable, gente que anda descalza todo el año y no precisamente por la arena de la playa...son tantas cosas las que pasan en el mundo que me niego a pensar que volver de vacaciones pueda ser malo...
Abrazos